En primer lugar, sucribo todo lo expresado por Carlos Peña, pero quiero hacer una reflexión más (como si no huiesen ya muchas, pero hay gente que no entiende).
Los gobiernos de unidad se generan cuando se está saliendo de un gran problema (dictadura, guerra, etc.), cosa que en Chile no ocurre en el año 2010.
Durante mucho tiempo hemos escuchado, de los mismos, comentarios de que no están los mejores en los ministerios. Es más, en los días anteriores a la segunda vuelta electoral escuchamos al candidato Piñera que los flojos iban a tener que buscar trabajo. Ahora, mire Ud. lo que hace el cambio, los mismos flojos ya no lo son tanto, es más, ahora esos mismos son los mejores (que grande es Piñera que con sólo ganar una elección los transformó).
Nos están diciendo que quienes no se unan al "gobierno de unidad" son casi como traidores, yo me pregunto, ¿cómo se llamarán, entonces, quienes han propugnado una política de desalojo?.
Una vez más vemos a la derecha con una visión totalitaria, donde sólo aceptan lo que ellos quieren entregar, donde quieren un Congreso que le permita cumplir con sus compromisos con los militares (ley de punto final), con los empresarios (eliminar la indemnización por años de servicio) y las populistas que permitan un nuevo gobierno de la derecha.
La democracia, por si no lo saben, se compone de personas que están en el gobierno y personas que están en la oposición. Unos deben hacer valer los votos de mayoría que le entregaron al presidente, los otros deben representar a quienes no confiaron en él. Y el Congreso debe responder a los respectivos electores.
domingo, 31 de enero de 2010
sábado, 30 de enero de 2010
Una clase de la Concertación
Ya han pasado algunos días desde la segunda vuelta, y es tiempo de poder expresar algunas satisfacciones (aunque la derrota, y el hecho de ser oposición, lo viviremos 4 años).
La gran conclusión que debemos tener es: Un gran triunfo de la democracia: Leía días atrás que la próxima primera dama (nótese que mi trato es respetuoso, no como el que le dió el seguidor de su marido, Kike Morandé, que la trató de "una mujer de lujo", en extraña coincidencia con la teleserie del canal del actual presidente electo) que su principal miedo era que la Concertación realizara un fraude electoral. Bueno, cada uno teme aquello que es capaz de cometer. Si revisamos las elecciones donde ha ganado la oposición veremos una enorme diferencia. Para ello comparemos la elección del Si/No con la actual elección. En primer lugar, recordemos los porcentajes finales de votos válidos, para el Si un 44,01%, para el No un 55.99%, es decir, 11,98 puntos de diferencia. El resultado de la última elección fue Piñera con un 51,60% contra Frei que obtuvo un 48,39%, es decir 3,21 puntos de diferencia. Es decir, la última elección fue mucho más apretada que la célebre de un 5 de octubre de 1998. La democracia triunfó en ambas elecciones, pero para la primera el primer resultado fue dado a las 19:30 donde se anunciaba el triunfo de, a la postre, opción perdedora por 58% contra 42% con sólo 72 mesas escrutadas, en cambio, en la última elección a la misma hora el candidato perdedor ya había reconocido su derrota. Existe una gran diferencia entre una elección democrática y una bajo la dictadura, y Cecilia Morel debería, al menos, reconocer que su "temor" fue infundado. Así se construye la democracia, con la verdad y respetando la opción del pueblo. En una elección mucho más disputada, la Concertación ha mostrado toda su grandeza.
El temor que sentimos los demócratas el 5 de Octubre no es comparable con el que difundió el comando del presidente electo. La Concertación ha dado, nuevamente, una clase de democracia, hemos tenido 20 años de gobernabilidad, y, en la derrota, nos han mostrado una clase de dignidad, de categoría y de creer profúndamente en la democracia (cosa rara, la prensa no ha destacado éste hecho, ¿será que ellos no quieren destacar los hechos reales?).
En un caso no hubo fraude, en el otro el resultado favorable a la opción ganadora se dió a las 02:00 AM, en un tercer cómputo (en los dos anteriores se fraguó un fraude).
La gran conclusión que debemos tener es: Un gran triunfo de la democracia: Leía días atrás que la próxima primera dama (nótese que mi trato es respetuoso, no como el que le dió el seguidor de su marido, Kike Morandé, que la trató de "una mujer de lujo", en extraña coincidencia con la teleserie del canal del actual presidente electo) que su principal miedo era que la Concertación realizara un fraude electoral. Bueno, cada uno teme aquello que es capaz de cometer. Si revisamos las elecciones donde ha ganado la oposición veremos una enorme diferencia. Para ello comparemos la elección del Si/No con la actual elección. En primer lugar, recordemos los porcentajes finales de votos válidos, para el Si un 44,01%, para el No un 55.99%, es decir, 11,98 puntos de diferencia. El resultado de la última elección fue Piñera con un 51,60% contra Frei que obtuvo un 48,39%, es decir 3,21 puntos de diferencia. Es decir, la última elección fue mucho más apretada que la célebre de un 5 de octubre de 1998. La democracia triunfó en ambas elecciones, pero para la primera el primer resultado fue dado a las 19:30 donde se anunciaba el triunfo de, a la postre, opción perdedora por 58% contra 42% con sólo 72 mesas escrutadas, en cambio, en la última elección a la misma hora el candidato perdedor ya había reconocido su derrota. Existe una gran diferencia entre una elección democrática y una bajo la dictadura, y Cecilia Morel debería, al menos, reconocer que su "temor" fue infundado. Así se construye la democracia, con la verdad y respetando la opción del pueblo. En una elección mucho más disputada, la Concertación ha mostrado toda su grandeza.
El temor que sentimos los demócratas el 5 de Octubre no es comparable con el que difundió el comando del presidente electo. La Concertación ha dado, nuevamente, una clase de democracia, hemos tenido 20 años de gobernabilidad, y, en la derrota, nos han mostrado una clase de dignidad, de categoría y de creer profúndamente en la democracia (cosa rara, la prensa no ha destacado éste hecho, ¿será que ellos no quieren destacar los hechos reales?).
En un caso no hubo fraude, en el otro el resultado favorable a la opción ganadora se dió a las 02:00 AM, en un tercer cómputo (en los dos anteriores se fraguó un fraude).
viernes, 29 de enero de 2010
Gobierno de Unidad
El nuevo electo presidente nos habla de "gobierno de unidad", pero ¿será realmente eso? No hace falta mucho análisis para decir que NO, y no porque yo lo diga, sino porque sólo cuenta con un respaldo de un 51,60% de que votamos en forma válida (es decir, excluyendo a quienes no se mojaron el potito y votaron nulo o blanco y que fueron 243.743 personas, o un 3,39% de quienes asistimos al proceso eleccionario). O, dicho de otra forma, existen 3.359.801 personas que no lo querían ver como presidente, y nosotros aceptamos que Piñera sea el presidente electo, pero también estamos concientes de que somos oposición. (Los números fueron obtenidos del sitio oficial de las elecciones)
También hemos visto al presidente de RN decir que los radicales no saben no ser gobierno, parece que el "caballero" no recuerda que los radicales fueron oposición a su amado régimen de Pinochet (¿o sólo son radicales para él quienes apoyaron la dictadura?), ¿o tal vez se refería a gobiernos democráticos?, de ser así, la prueba de su falta de memoria es el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Lo claro es que dicho presidente no tiene idea de lo que habla, los radicales conocen muy bien el papel de ser oposición, y los de la Concertación no seremos parte del proyecto fallado que representa la Alianza por el Cambio, sino que seguiremos sus "sabios" consejos y diremos más claro que nunca que queremos DESALOJO, y en la próxima elección invitaremos a todos a sumarse al cambio para volver al gobierno.
También hemos visto al presidente de RN decir que los radicales no saben no ser gobierno, parece que el "caballero" no recuerda que los radicales fueron oposición a su amado régimen de Pinochet (¿o sólo son radicales para él quienes apoyaron la dictadura?), ¿o tal vez se refería a gobiernos democráticos?, de ser así, la prueba de su falta de memoria es el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Lo claro es que dicho presidente no tiene idea de lo que habla, los radicales conocen muy bien el papel de ser oposición, y los de la Concertación no seremos parte del proyecto fallado que representa la Alianza por el Cambio, sino que seguiremos sus "sabios" consejos y diremos más claro que nunca que queremos DESALOJO, y en la próxima elección invitaremos a todos a sumarse al cambio para volver al gobierno.
jueves, 28 de enero de 2010
Consumado está
Todo ya está consumado, tenemos un nuevo presidente (¿o le gustará ser más el gerente general?) y no hay nada que hacer, sólo hay que respetar lo que piensa la mayoría y asumir que uno no es parte de ella.
Pero ha pasado algo de agua bajo el puente (aunque aún no asume) y podemos ir comentando algunas cosillas:
Pero ha pasado algo de agua bajo el puente (aunque aún no asume) y podemos ir comentando algunas cosillas:
- Da la impresión que el gobierno de Don Patricio Aylwin fue el objetivo principal del ex senador, porque quiere hacer un "gobierno de unidad" a pesar de no estar saliendo de ninguna dictadura.
- Llama la atención el deseo de imponer la "política de acuerdos". Yo pensaba, para que vean lo atrasado que soy, que dicha política no era impuesta por nadie sino que se daba por las confianzas que cada lado generaba.
- Vamos a la tercera semana desde la elección, pero el empresario (en realidad, inversionista) aún no deja de lado esa faceta, dejando él mismo en un segundo plano el hecho de ser presidente electo. Para colmo de males, ya aparece como el latinoamericano N° 1 y 15 del mundo que mezcla política y negocios. Todo un caso.
- Ha hecho uso de la censura (eso que aún se inicia su gobierno), lo cual recuerda tiempo pasado de la política chilena que ya creíamos superado y no sirve para crearse expectativas de libertad para los próximos años.
- La fundación Futuro, cuyo presidente es el actual electo presidente de Chile no permite que se hagan públicos sus memorias. Después hablamos de transparencia.
- La relación entre el presidente electo y sus electores no ha sido de lo más gratificante, por decir lo menos, creo que para algunos de sus electores son imágenes no deseadas (pero predecibles)
- Bueno, la prensa ya inició un ataque por lo que recomiendo el artículo de Didier De Saint Pierr, ahora sólo falta ver el resto (con una prensa que va a mostrar una sola cara de la moneda, que, por cierto, será la más bella de las caras que prensa alguna ha mostrado en los últimos 20 años).
viernes, 15 de enero de 2010
Instrucciones para votar
1. Para poder votar, usted tiene que estar inscrito en los registros electorales. Si no lo está, no siga leyendo.
2. En esta vuelta, sólo hay dos candidatos: Piñera y Frei. Tiene que elegir por uno u otro. Si ya lo tiene decidido, entonces mire que lleva su carnet de identidad, vaya a votar tranquilo y no siga leyendo.
3. También existe la posibilidad de votar nulo. Si ya tomó esa decisión, entonces hágalo y no siga leyendo. Usted entra en la categoría de los nulos. Inexistentes. Recuerde que después no podrá criticar porque no le gusta mojarse el potito.
4. Si está indeciso, si tiene dudas, si –como dicen los futbolistas—“podría ser, en una de esas, a lo mejor, quizás”, entonces tiene dos posibilidades:
4.a Si se inclina vagamente por Piñera, y no le preocupa que digan que es mentiroso, ladrón, estafador, entonces pásese a la derecha como el cuentista político Patricio Navia (que del MEO se pasó a Piñera). Entonces vuelva a la regla 2: vaya a votar y no siga leyendo.
4.b Si siente que tendría que votar por Frei, para impedir el regreso del pinochetismo al poder, pero le da asco, lipiria, retortijones u otro malestar ideológico, “haga de tripas corazón”, y cumpla con su deber patriótico. Si no le gusta Frei, no importa. A nadie le gusta Frei (salvo a la Martita… y eso). Si ésa es su decisión, entonces pase a la instrucción siguiente.
5. Si le da vergüenza votar por Frei, cómprese una máscara de Halloween para que nadie lo reconozca. Pero vaya a votar.
6. Si votar por Frei le da náuseas, compre una bolsa de esas para el mareo en los aviones, y aplique la norma campesina “Primero voto y endéi gomito”. Pero vaya a votar.
7. Si fue adherente de MEO, y no quiere traicionar a su líder, compre una bacinica y aplique otra norma campesina: “MEO por Frei”.. Pero vaya a votar.
8. Si nada de esto lo convence, antes de acostarse en la noche mire fijamente durante cinco minutos una foto de Longueira e imagínelo de Ministro del Interior. (Si no tiene una foto de Longueira, no importa. Puede ser una de Novoa, o de Cardemil, o del almirante Arancibia…).
9. Este es un momento crucial para nuestro país. Aunque le duela el alma. Vaya a votar porque no da lo mismo.
2. En esta vuelta, sólo hay dos candidatos: Piñera y Frei. Tiene que elegir por uno u otro. Si ya lo tiene decidido, entonces mire que lleva su carnet de identidad, vaya a votar tranquilo y no siga leyendo.
3. También existe la posibilidad de votar nulo. Si ya tomó esa decisión, entonces hágalo y no siga leyendo. Usted entra en la categoría de los nulos. Inexistentes. Recuerde que después no podrá criticar porque no le gusta mojarse el potito.
4. Si está indeciso, si tiene dudas, si –como dicen los futbolistas—“podría ser, en una de esas, a lo mejor, quizás”, entonces tiene dos posibilidades:
4.a Si se inclina vagamente por Piñera, y no le preocupa que digan que es mentiroso, ladrón, estafador, entonces pásese a la derecha como el cuentista político Patricio Navia (que del MEO se pasó a Piñera). Entonces vuelva a la regla 2: vaya a votar y no siga leyendo.
4.b Si siente que tendría que votar por Frei, para impedir el regreso del pinochetismo al poder, pero le da asco, lipiria, retortijones u otro malestar ideológico, “haga de tripas corazón”, y cumpla con su deber patriótico. Si no le gusta Frei, no importa. A nadie le gusta Frei (salvo a la Martita… y eso). Si ésa es su decisión, entonces pase a la instrucción siguiente.
5. Si le da vergüenza votar por Frei, cómprese una máscara de Halloween para que nadie lo reconozca. Pero vaya a votar.
6. Si votar por Frei le da náuseas, compre una bolsa de esas para el mareo en los aviones, y aplique la norma campesina “Primero voto y endéi gomito”. Pero vaya a votar.
7. Si fue adherente de MEO, y no quiere traicionar a su líder, compre una bacinica y aplique otra norma campesina: “MEO por Frei”.. Pero vaya a votar.
8. Si nada de esto lo convence, antes de acostarse en la noche mire fijamente durante cinco minutos una foto de Longueira e imagínelo de Ministro del Interior. (Si no tiene una foto de Longueira, no importa. Puede ser una de Novoa, o de Cardemil, o del almirante Arancibia…).
9. Este es un momento crucial para nuestro país. Aunque le duela el alma. Vaya a votar porque no da lo mismo.
jueves, 14 de enero de 2010
NO VOTARE NULO...!!! ...ni BLANCO...!!!
Estimadas y estimados:
Primero que nada, mis respetos por las opiniones de otros…pido lo mismo para con las mías.
No votaré nulo ni blanco, porque no hay analgésico que pueda hacerme resistir el dolor y el horror de recibir un agradecimiento de Longueira por ello, a quien conozco desde la Universidad, mientras era partícipe y miembro de los cuadros represivos en los años 70 y 80.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero el punto final. Para que la reparación tenga opciones de continuar: Con Piñera eso se acabará.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero ver a Melero gobernando, el mismo que con matones andaba dando golpes en la Universidad a quienes luchábamos por el fin de la Dictadura.
No votaré nulo ni blanco, porque no sé si existirá analgésico que aminore mi dolor cuando vea a Longueira en el poder, el mismo que a un grupo de compañeros de la Universidad nos amenazó personalmente con las penas del infierno, porque luego que los sapos le avisaron, él llegó rápidamente hacia nosotros, con un grupo de matones, mientras en los pasillos del campus pegábamos carteles denunciando y pidiendo libertad por un compañero preso en esos días, que estaba desaparecido y que finalmente se supo que estaba en los cuarteles de la CNI.
No votaré nulo ni blanco, porque entre tantas otras cosas, también recuerdo a Longueira y a sus matones bajando a golpes y a empujones a Fernando Castillo Velasco, cuando trataba de hacer un discurso contra el plebiscito del 80, cuando se impuso la constitución que hoy todavía impera en el país.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero que Lavín sea ministro de Estado..
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero que los empresarios paguen menos impuestos o que los evadan libremente.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero ver al hermano de Piñera y al Kike Morande en los actos”culturales” de mi país. Todos sabemos que aparte de ser mal músico está cerca de los círculos de la droga, que tanto daño hace a los jóvenes de nuestro querido país… tanto más daño a los jóvenes más pobres del país.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero ver al otro hermano de Piñera, el que despojó tantos derechos de los trabajadores a través del Plan Laboral y que además inventó las AFP, sea asesor de su hermano en políticas laborales y en otras materias económicas.
No votaré nulo ni blanco, porque no soportaré que me lo agradezca el diputado Alberto Cardemil, el que daba los cómputos del plebiscito en el 88. Tampoco quiero recibir el agradecimiento de Espina, de Larrain (el senador y el presidente de partido), de Chadwick ni de Coloma, quien subió el cerro llamado por PINOCHET en Chacarillas, junto a otros jóvenes de la época y que hoy son parte de los políticos de la UDI y de RN (http://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_Chacarillas). Menos quiero recibir el agradecimiento por mi voto nulo o blanco de parte de lE. Matthei ni de Allamand.
No votaré nulo ni blanco, porque si lo hago, la mitad de mi conciencia estará por apoyar a Piñera y todo lo que su proyecto político-económico-social y cultural significa.
No votaré nulo ni blanco porque no quiero ver a mi país aliado con los jefes de Estado de Colombia ni de Honduras y representado por un presidente que no es empresario sino especulador, que apoyó a Pinochet, que es mentiroso, que falta a la ética hasta en los negocios, que en política es capaz de hacer lo que hizo a E. Matthei…etc., etc.…que es hermano de un ex ministro de Pinochet…etc. etc. etc.
No votaré nulo ni blanco, porque sino la mitad de mi estará dando la mitad de mi voto a la derecha (porque votar nulo implica afirmar que me daría lo mismo que salga Piñera o Frei) y entonces la mitad de mi estará renunciando a principios que sustento toda mi vida.
No votaré nulo ni blanco, porque no serán 4 años de la derecha en el poder sino muchos más (recordemos lo que ocurre en los municipios en que ellos han llegado y que el que gobierna tiene todo el poder ejecutivo, agregado al de la posesión de los medios y el poder económico como para controlar a la opinión pública).
No votaré nulo ni blanco porque los que creen que la Bachelet volverá en gloria y majestad en 4 años más, tendrán que recordar que quienes tengan el poder la destruirán políticamente (los mismos que hoy la aplauden y quieren sacarse fotos con ella para ganar votos para la derecha)…
No votaré nulo ni blanco, pues la prensa, hoy en poder de quienes se sabe, no hará oposición a nada y el país será “el país de las maravillas” y todo será bueno, mientras los más vulnerables no tendrán tribuna en ninguna parte, salvo en los pocos diarios que apenas se asoman en los kioscos del centro de Santiago.
No votaré nulo ni blanco, pues será difícil sacar a la derecha o tendrá que suceder algún atentado como el de Madrid para sacar a Aznar (cuyo candidato es Piñera) como para que a última hora la gente se inclinara por Zapatero.
No votaré nulo ni blanco, porque de otro modo, ahora sí que con 100% de seguridad tendremos binominal y la misma constitución política por otras cuántas décadas.
No votaré nulo ni blanco, por mis amigos que estuvieron en las cárceles de la dictadura y por mis amigos que murieron en dictadura y porque si lo hago, facilito que lleguen a la Moneda los mismos que la incendiaron.
No votaré nulo ni blanco, porque seguro que se venderán a precio de huevo nuestros recursos naturales y las empresas del Estado que nos quedan.
No votaré nulo ni blanco, porque sino mi decisión de voto no inclinará la balanza ni para un lado ni para otro. Es decir que el peso de mi voto se reparte en una mitad para Piñera y la otra mitad para Frei. Es decir que en la mitad de mi estoy de acuerdo con que Piñera sea Presidente.
No votaré ni blanco ni nulo porque no quiero sentirme ni un pedazo de responsable –y menos un pedazo igual a mi mitad- de un gobierno de derecha, con todo lo que se ha demostrado que históricamente ello significa (sino leer algunos textos lo que fue el gobierno de Alessandri desde 1958 a 1964 y en otros tantos sobre la dictadura de Pinochet, quien fue acompañado en su dictadura, por muchos de los grandes comprometidos en la campaña de Piñera, Ej. Jovino Novoa).
No votaré nulo ni blanco, porque a pesar de las rabias, desacuerdos, injusticias, robos, inmoralidades, que tengo y veo en la Concertación, ella se acerca más a mi proyecto político y en ella hay muchas personas que merecen mi respeto político y ético y prefiero que la balanza se incline hacia ese lado… pero jamás preferiré que se incline hacia la derecha. Toda la fuerza y el peso de mi voto estarán contra esa inclinación. Estimados y estimadas… yo sé que puedo seguir con mis argumentos, algunos podrán agregar los suyos en la misma línea y otros no estarán de acuerdo con ellos, pero por último quiero decir que para mi no existe la bipolaridad en política.
Saludos y buen nuevo año 2010 a todos…. a todos los que va dirigido este email.
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El mail no es de mi redacción, sino de un amigo
Primero que nada, mis respetos por las opiniones de otros…pido lo mismo para con las mías.
No votaré nulo ni blanco, porque no hay analgésico que pueda hacerme resistir el dolor y el horror de recibir un agradecimiento de Longueira por ello, a quien conozco desde la Universidad, mientras era partícipe y miembro de los cuadros represivos en los años 70 y 80.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero el punto final. Para que la reparación tenga opciones de continuar: Con Piñera eso se acabará.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero ver a Melero gobernando, el mismo que con matones andaba dando golpes en la Universidad a quienes luchábamos por el fin de la Dictadura.
No votaré nulo ni blanco, porque no sé si existirá analgésico que aminore mi dolor cuando vea a Longueira en el poder, el mismo que a un grupo de compañeros de la Universidad nos amenazó personalmente con las penas del infierno, porque luego que los sapos le avisaron, él llegó rápidamente hacia nosotros, con un grupo de matones, mientras en los pasillos del campus pegábamos carteles denunciando y pidiendo libertad por un compañero preso en esos días, que estaba desaparecido y que finalmente se supo que estaba en los cuarteles de la CNI.
No votaré nulo ni blanco, porque entre tantas otras cosas, también recuerdo a Longueira y a sus matones bajando a golpes y a empujones a Fernando Castillo Velasco, cuando trataba de hacer un discurso contra el plebiscito del 80, cuando se impuso la constitución que hoy todavía impera en el país.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero que Lavín sea ministro de Estado..
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero que los empresarios paguen menos impuestos o que los evadan libremente.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero ver al hermano de Piñera y al Kike Morande en los actos”culturales” de mi país. Todos sabemos que aparte de ser mal músico está cerca de los círculos de la droga, que tanto daño hace a los jóvenes de nuestro querido país… tanto más daño a los jóvenes más pobres del país.
No votaré nulo ni blanco, porque no quiero ver al otro hermano de Piñera, el que despojó tantos derechos de los trabajadores a través del Plan Laboral y que además inventó las AFP, sea asesor de su hermano en políticas laborales y en otras materias económicas.
No votaré nulo ni blanco, porque no soportaré que me lo agradezca el diputado Alberto Cardemil, el que daba los cómputos del plebiscito en el 88. Tampoco quiero recibir el agradecimiento de Espina, de Larrain (el senador y el presidente de partido), de Chadwick ni de Coloma, quien subió el cerro llamado por PINOCHET en Chacarillas, junto a otros jóvenes de la época y que hoy son parte de los políticos de la UDI y de RN (http://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_Chacarillas). Menos quiero recibir el agradecimiento por mi voto nulo o blanco de parte de lE. Matthei ni de Allamand.
No votaré nulo ni blanco, porque si lo hago, la mitad de mi conciencia estará por apoyar a Piñera y todo lo que su proyecto político-económico-social y cultural significa.
No votaré nulo ni blanco porque no quiero ver a mi país aliado con los jefes de Estado de Colombia ni de Honduras y representado por un presidente que no es empresario sino especulador, que apoyó a Pinochet, que es mentiroso, que falta a la ética hasta en los negocios, que en política es capaz de hacer lo que hizo a E. Matthei…etc., etc.…que es hermano de un ex ministro de Pinochet…etc. etc. etc.
No votaré nulo ni blanco, porque sino la mitad de mi estará dando la mitad de mi voto a la derecha (porque votar nulo implica afirmar que me daría lo mismo que salga Piñera o Frei) y entonces la mitad de mi estará renunciando a principios que sustento toda mi vida.
No votaré nulo ni blanco, porque no serán 4 años de la derecha en el poder sino muchos más (recordemos lo que ocurre en los municipios en que ellos han llegado y que el que gobierna tiene todo el poder ejecutivo, agregado al de la posesión de los medios y el poder económico como para controlar a la opinión pública).
No votaré nulo ni blanco porque los que creen que la Bachelet volverá en gloria y majestad en 4 años más, tendrán que recordar que quienes tengan el poder la destruirán políticamente (los mismos que hoy la aplauden y quieren sacarse fotos con ella para ganar votos para la derecha)…
No votaré nulo ni blanco, pues la prensa, hoy en poder de quienes se sabe, no hará oposición a nada y el país será “el país de las maravillas” y todo será bueno, mientras los más vulnerables no tendrán tribuna en ninguna parte, salvo en los pocos diarios que apenas se asoman en los kioscos del centro de Santiago.
No votaré nulo ni blanco, pues será difícil sacar a la derecha o tendrá que suceder algún atentado como el de Madrid para sacar a Aznar (cuyo candidato es Piñera) como para que a última hora la gente se inclinara por Zapatero.
No votaré nulo ni blanco, porque de otro modo, ahora sí que con 100% de seguridad tendremos binominal y la misma constitución política por otras cuántas décadas.
No votaré nulo ni blanco, por mis amigos que estuvieron en las cárceles de la dictadura y por mis amigos que murieron en dictadura y porque si lo hago, facilito que lleguen a la Moneda los mismos que la incendiaron.
No votaré nulo ni blanco, porque seguro que se venderán a precio de huevo nuestros recursos naturales y las empresas del Estado que nos quedan.
No votaré nulo ni blanco, porque sino mi decisión de voto no inclinará la balanza ni para un lado ni para otro. Es decir que el peso de mi voto se reparte en una mitad para Piñera y la otra mitad para Frei. Es decir que en la mitad de mi estoy de acuerdo con que Piñera sea Presidente.
No votaré ni blanco ni nulo porque no quiero sentirme ni un pedazo de responsable –y menos un pedazo igual a mi mitad- de un gobierno de derecha, con todo lo que se ha demostrado que históricamente ello significa (sino leer algunos textos lo que fue el gobierno de Alessandri desde 1958 a 1964 y en otros tantos sobre la dictadura de Pinochet, quien fue acompañado en su dictadura, por muchos de los grandes comprometidos en la campaña de Piñera, Ej. Jovino Novoa).
No votaré nulo ni blanco, porque a pesar de las rabias, desacuerdos, injusticias, robos, inmoralidades, que tengo y veo en la Concertación, ella se acerca más a mi proyecto político y en ella hay muchas personas que merecen mi respeto político y ético y prefiero que la balanza se incline hacia ese lado… pero jamás preferiré que se incline hacia la derecha. Toda la fuerza y el peso de mi voto estarán contra esa inclinación. Estimados y estimadas… yo sé que puedo seguir con mis argumentos, algunos podrán agregar los suyos en la misma línea y otros no estarán de acuerdo con ellos, pero por último quiero decir que para mi no existe la bipolaridad en política.
Saludos y buen nuevo año 2010 a todos…. a todos los que va dirigido este email.
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